Extractos

Extractos

Cápitulos de los diferentes títulos de Ramón Amaya Amador.

Biografía de un machete

Machetes siervos

Primera Parte

1

El sol puya directo sobre el quebrado lomo del Cerro de Las Lajas. En los pinares altivos hay una quietud doliente que no interrumpen ni los pájaros. Hora bochornosa en que los reptiles buscan abrigo bajo las piedras y la propia tierra, dura y retadora, iracunda para los pies tozudos y encaitados de los hombres. En el abra socolada donde sembraron la milpa, se oyen los tris-trás de los machetes al cortar los tallos semisecos del maizal devorado por la sequía, cipeado al jilotear.

Memorias de un canalla

Prólogo

Con estridente ruido de frenos un automóvil azul se detuvo frente a la casa de departamentos Yúdice que se erguía, con su moderna arquitectura de bloque, frente a los terrenos del Hospital Municipal en el extremo sur de la ciudad. Del vehículo saltaron tres hombres jóvenes. Uno de ellos de mediana estatura y robusto, con anteojos oscuros, llevaba una pipa entre los labios sin duda apagada porque no despedía humo. Los otros dos más altos llevaban carteras de cuero color marrón.

Constructores

Los mozos de la construcción

Libro Primero

El velorio

En la “cuartería de Don Tomás” hay extraordinario movimiento en esta noche. Por el portón de la calle entran y salen gentes de la vecindad. En la calle sin asfalto, un grupo de muchachos retoza alrededor de una hoguera; los mayores, más audaces, saltan sobre las llamas dando gritos de victoria, mientras los menores, imposibilitados para tal proeza, aplauden admirados. Eran niños descalzos, de ropas sucias y raídas y oscuras del polvo callejero. Serán unos quince o más, todos residentes en las viviendas pobres de la cuadra.



La Nochebuena del campeño Juan Blas

La nochebuena del campeño Juan Blas

Las luces de la ciudad ya estaban encendidas y la noche del 24 de diciembre se entreabría, gélida, lluviosa y llena de pesadumbre, cuando Juan Blas llegó a los arrabales de la población, después de caminar cuatro horas por los fangosos caminos que conducen a Palo Verde, campo bananero de la Standard.